Hola, ¿qué tal?

Namasté. Me conocen por Nisu pero me llamo Genís Muntané, tengo 27 años y soy de Sitges, el pueblo más bonito del mundo (de todos los que he visitado hasta el momento).

En 2012 me licencié en Publicidad y Relaciones Públicas (Universidad de Barcelona – ESRP) y tuve la suerte de salir de la universidad con más de un año de prácticas, que al final se convirtieron en trabajo. He trabajado 5 años en CONCERT STUDIO, la promotora musical que organiza el Festival Mil·lenni, el Festival Jardins Pedralbes i el Festival de Cambrils. Trabajé como Responsable de Comunicación Digital, lo que se conoce como Community Manager.

Hasta aquí todo perfecto ¿verdad? Pues sí, y lo sigue siendo gracias a las personas que me rodean.

Vamos al grano con las preguntas que me hacía antes de irme.

¿Por qué me voy?

Mi vida entera estaba bajo control, me encontraba en una situación de confort máximo con una muy buena calidad de vida (thx God):

– Trabajo estable.

– Pareja estable.

– Independizado.

– Cerca de mi núcleo familiar.

– Buenas amistades.

Siempre he querido viajar pero siempre lo he ido posponiendo, dejándolo para más adelante como “premio” para cuando me fallara alguno de los puntos que he nombrado anteriormente. Mientras todo siguiera funcionando yo iría cumpliendo cada día con mi vida (como dice Ben Harper en Diamonds on the Inside «When you have everything, you have everything to lose»).

Total que las ganas de aventura iban creciendo ya que mi sueño de viajar solo por un tiempo, siempre lo he tenido dentro. Como os he contado, mi vida ha ido al revés de lo normal. Con 26 años ya tenía 5 años de experiencia laboral en mi sector, cuando mis amigos es ahora cuando empiezan a encontrar buenas posiciones de trabajo relacionado con la publicidad, después de haber vivido en el extranjero, haber aprendido idiomas, haber hecho erasmus en diferentes paises, haber seguido estudiando por falta de trabajo… y ese tren llegó.

¿Cuándo decido irme?

Os preguntaréis cuál fue el detonante, pues que tengo ganas de AVENTURA, aventura de verdad, todo lo contrario a lo que he tenido hasta ahora. No pasaba un buen momento con mi pareja y necesitaba un cambio en mi carrera profesional así que eran tantas las ganas de aventura que me tocó hacer la decisión más valiente de mi vida: Dejarlo todo e irme (sin billete de vuelta, sin rumbo, sin fechas). Cuando decidimos no continuar con mi pareja, dejé el piso de alquiler en Barcelona y posteriormente dejé el trabajo (ese que tanto me gustaba). ¿Yo dejar un trabajo? ¿Con lo prudente que soy? Si, aunque nadie se lo creyera, me sentía fuerte y convencido, escuchaba mi corazón, y este me pedía ACCIÓN. Esta nueva situación me ponía delante una nueva etapa de la vida que no me hubiera imaginado hace unas semanas que llegaría tan pronto.

En realidad todo el mundo quiere viajar por el mundo desde pequeño pero siempre hay algo que te ata o te limita y no lo haces. En mi caso lo más difícil ya estaba hecho.

Cuando se lo expliqué a mi padre, prudente como yo, una persona a la que le gusta tenerlo todo bajo control en todo momento, no lo entendió. Me dijo: ¿tan mal estás aquí como para irte? Yo le decía: ¡No, para nada! Todo lo contrario. Estoy tan feliz conmigo mismo y mi vida está tan controlada que me puedo permitir el riesgo de probar y emprender este viaje, que si dura 1 año y vivo 100, al fin y al cabo será tan solo un 1% de mi vida. Cada vez somos más los «millenials» que valoramos y preferimos nuevas experiencias a cosas materiales. Prefiero VIVIR.

Si te encuentras con una situación similar o simplemente quieres un cambio en tu vida, piensa en lo que una vez dijo el Capitán Jack Sparrow – «Si estabas esperando el momento oportuno, era ese«.

#gohardorgohome.